EL BELÉN VIVIENTE DE LOS NIÑ@S DE CATEQUESIS VUELVE A CAUTIVAR AL PÚBLICO
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La boda de José y María por el rito judío o la escena en la que María da a luz a su hijo, novedades en esta edició Por cuarto año consecutivo, una treintena de niños y niñas del grupo de catequesis de la Parroquia de Corral de Almaguer han protagonizado uno de los dos belenes vivientes que podían contemplarse en el municipio durante las fechas navideñas. Unas 1.600 personas han asistido a la cuarta edición de este belén que siempre despierta una gran curiosidad entre los corraleños y corraleñas. Bajo
la dirección de Antonio Muñoz, los pequeños y las pequeñas, de
edades comprendidas entre los 8 y los 10 años, han recreado los
acontecimientos previos y posteriores al nacimiento del niño Jesús,
desde la vida de María en Nazaret hasta la huida a Egipto, pasando por
la anunciación, la visita a Isabel o la revelación del ángel a José. Como
novedades, este año se han incluido dos escenas innovadoras. Por un
lado, la boda de José y María por el rito judío, y por otro lado, el
impactante alumbramiento de María, “una escena realizada a través de
un juego de transparencias y sombras, en la que por primera vez sobre un
escenario María da a luz a su hijo, con llanto incluido del bebé”,
aseveraba Muñoz quien añadía que “trabajar con niños y niñas es
muy complicado pero a la vez muy satisfactorio, porque aunque es difícil
sincronizar las acciones y se trabaja con un texto muy largo, una vez
que los pequeños y las pequeñas entran en escena es fabuloso”.
Durante una hora y media, los jóvenes actores y actrices derrocharon un gran talento sobre el escenario representando un belén que “cada año va a más”, tal y como indicaba su director quien remarcaba que los niños y niñas que participan son los mismos que hace cuatro años y ahora “tienen más movilidad en la escena y se desenvuelven mejor, además de, en algunos casos, haber superado la timidez”. Antonio
Muñoz resaltaba que el belén “tiene una importante función social y
comunicativa de lo que es la Navidad, una función que se expresa a través
de la solidaridad” y recordaba que una de las representaciones siempre
se dedica a las personas de las residencias de mayores y a personas
dependientes. Por
último, Muñoz destacaba el papel de las familias “porque se
involucran enormemente y colaboran en la realización de este espectáculo,
subiendo y bajando las bambalinas, confeccionando los trajes a los niños
o diseñando los enormes decorados” y concluía señalando que “los
niños y niñas que participan en la obra están totalmente arropados
por sus padres y madres”. Corral de Almaguer, 4 de enero de 2011 |
